Explore "El desquite" by Mariano Azuela on Textopian. Read with annotations and highlights.
EL HUACHICHILE chico aventaja al huachichile grande; aquél tiene manías fundamentales, una de presente y otra de pretérito; éste lo acapara todo: baraja, verija y botija. Más aún, Blas asegura que los suyos nunca tuvieron pelos en la lengua para decir lo que su corazón siente. Verdad sólo en parte, porque antes que el huachichile grande convirtiera su hatajo de burros canelos en doscientos mil pesos, nadie sabía siquiera que los huachichiles hubiesen tenido lengua. Un día, pues, Blas llegó ebrio y con ebrios a su casa y dijo de suerte que se le oyera hasta la plaza:
-Mi mujer me resultó machorra.