Explore "Historia de José el Carpintero" by Pierre Crépon on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ocurrió que un día, Jesucristo, Nuestro Señor y Nuestro Salvador, se sentó entre sus discípulos, que había congregado cerca de Él en el monte de los Olivos. Y les dijo: «Hermanos y amigos míos, hijos del Padre que Os ha elegido entre todos los hombres, vosotros sabéis que a menudo os he anunciado que tengo que ser crucificado y morir por la salvación de Adán y de su posteridad, y resucitar de entre los muertos. Voy a confiaros la doctrina del santo Evangelio que ya os he anunciado, a fin de que la prediquéis al mundo entero. Y os investiré de la fuerza de lo alto y os llenaré del Espíritu Santo. Predicaréis a todas las naciones la penitencia y la remisión de los pecados. Porque un solo vaso de agua que sea dado a un hombre en el siglo venidero es más preciso y más grande que todos los tesoros de este mundo. Y el espacio de un pie en el reino de mi Padre vale más que todas las riquezas de la tierra.
Y una sola hora de alegría de los justos es mejor que mil años de los pecadores, porque los llantos y las lágrimas de éstos no cesarán nunca ni jamás cesarán. Y jamás hallarán reposo ni consuelo. Y ahora, vosotros que sois mis miembros honorables, poneos en camino y predicad a todas las naciones, llevadles la ley nueva y decidles que el Salvador les pesará en una justa balanza y les medirá con una exacta medida, y que tendrán que defenderse y contestar por sí mismos el día del juicio, cuando el Señor les pida cuenta. Y los ángeles castigarán a sus enemigos y combatirán en el día de la venganza. Dios examinará cada palabra ociosa e insensata que hayan dicho los hombres, y ellos rendirán cuenta, porque nadie está exento de la ley de mortalidad, y las obras de cada uno serán reveladas, tanto las buenas como las malas.