Explore "Historia de José el Carpintero" by Pierre Crépon on Textopian. Read with annotations and highlights.
Y María, mi madre inmaculada, fue a donde estaba José, y yo me senté a sus pies, mirándole. Y vi que los signos de la muerte habían aparecido en su rostro. El bienaventurado anciano levantó la cabeza y me miró fijamente. No podía hablar, por causa de los dolores de la muerte que le rodeaban, pero se quejaba mucho. Tuve sus manos entre las mías por espacio de una hora, y él, volviendo su rostro hacia mí, me hacía señas de que no le abandonara. Puse mi mano en su corazón y prendí su alma, que estaba ya cerca de la garganta y a punto de salir de su encierro.