Explore "Ariosto y los árabes" by Jorge Luis Borges on Textopian. Read with annotations and highlights.
Nadie puede escribir un libro. Para / que un libro sea verdaderamente, / se requieren la aurora y el poniente, / siglos, armas y el mar que une y separa.
Así lo pensó Ariosto, que al agrado / lento se dio, en el ocio de caminos / de claros mármoles y negros pinos, / de volver a soñar lo ya soñado.