Explore "La fuga" by José López Portillo y Rojas on Textopian. Read with annotations and highlights.
Fueron para mí la cena y la velada, extraña mezcla de placer y de congoja, de satisfacción y de pena. La escena que había pasado en la huerta parecía haber roto el hielo que a Lucía y a mí nos separaba. Vinieron a ser desde entonces para mí sus atenciones más redobladas, y aun había en su voz y modales cierta manera familiar, cierto tono de confianza que me penetraba al corazón y me causaban sobresalto cada vez que me dirigía la palabra o me hacía objeto de sus finezas.
Pedro, entretanto tan sencillo tan bueno y tan campechano como siempre, no hacía más que hablar de sus sementeras y engordas, ponderar lo mucho que había trabajado aquel día, y echarse sobre la mesa como si pretendiera acostarse en ella. Apenas fijaba la atención en su esposa, con quien solamente departía para decirle frases como éstas: