Por un cabello by José López Portillo y Rojas

Explore "Por un cabello" by José López Portillo y Rojas on Textopian. Read with annotations and highlights.

Volvió Isidro al cuarto de su esposa en cuanto se hubo despedido del médico, y halló a Leonor en el mismo estado de excitación nerviosa y extravío mental en que la había dejado. Por fortuna había llegado ya la medicina de la botica, y el tratamiento pudo dar principio en seguida.

No quiso el amante esposo encomendar a nadie el cuidado de la enferma; sino que él mismo se encargó de ello; así que instalóse junto a la cama con el reloj en la mano, y estuvo administrándole las cucharadas cada media hora, según la prescripción del facultativo. Al principio, no pareció obrar el medicamento, pues los síntomas neuróticos se mantuvieron con insistencia; tanto que Isidro desesperaba ya de la eficacia del récipe y se disponía a llamar de nuevo al doctor Fausto, cuando, por fortuna, comenzó a entrar en calma la enferma. Un poco más tarde, dormitó de tiempo en tiempo. Desde aquel momento, el joven, que no cerró los ojos en toda la noche, no administró ya la medicina a la paciente, sino cada hora o cada vez que despertaba, respetando cuidadosamente su reposo.

Reading navigation