Explore "La araña negra, Tomo 1" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Estaba Pepita Carrillo, en las primeras horas de la mañana siguiente, leyendo en aquel gabinete donde se habían desarrollado las primeras escenas de sus amores con Baselga, cuando uno de los dos negros que la servían de criados entró a anunciar la visita del padre Claudio.
Como en aquella época la chimenea francesa era un mueble desconocido, y hasta en el Real Palacio se empleaban los más vulgares medios de calefacción, la condesa de Baselga se calentaba junto a un gran brasero, leyendo al mismo tiempo la vida del santo del día en un tomo del "Flos Sanctorum", mientras que de vez en cuando, con aire distraído, mojaba un bizcocho en una jícara de chocolate puesta sobre la inmediata mesilla, y lentamente lo llevaba a la boca.