Explore "Descripción Colonial, Libro Segundo" by Reginaldo de Lizárraga on Textopian. Read with annotations and highlights.
Habia sido el Marqués uno de los caballeros dichosos de nuestras edades, si todos estos buenos subcesos no se le aguaran con la muerte de la ilustrísima y cristianísima marquesa, que dejó enterrada en Cartagena, lo cual en estos reinos dolió mucho; empero, llevóla Nuestro Señor á gozar del cielo, donde tiene otro mejor y más perpétuo marquesado, y al Marqués con próspero viaje á España, sin borrasca, ni tormenta, ni cosa que les diese pena, la flota llena de plata, así de Su Majestad como suya y de particulares, donde Su Majestad le recibió muy alegremente haciéndole mucha merced, y le hará más, por sus méritos y partes y virtudes tan excelentes, cuantas en nuestros tiempos junctas no se hallan en un supuesto, ni en los pasados en muchos. Tiene bonísimo y galano entendimiento, como quien nació para mandar y gobernar. Con señores, es señor; con caballeros, es caballero; con capitanes, es capitan; con soldados, es soldado, y, finalmente, con todos estados se sabe acomodar muy bien; amigo de hacer bien á todos, y en particular de casar huérfanas; dió renta é hizo merced en nombre de Su Majestad al hospital de San Andrés, de los españoles, á quien dejamos dicho, su padre, de buena memoria, dió mucha limosna de su hacienda. Esto en breve, que es más recopilacion de historia que historia, habemos dicho, dejando á los que son dotados de más facundia y mejor estilo que el nuestro para que sus libros se enriquezcan con las obras heroicas del Marqués, y esperamos que Su Majestad le hace mercedes muy copiosas.