Explore "Descripción Colonial, Libro Segundo" by Reginaldo de Lizárraga on Textopian. Read with annotations and highlights.
Desde estos dos pueblos (como habemos dicho) se camina para el reino de Chile, de cada cibdad por su camino, por donde se pasa la cordillera Nevada, que es la misma que llamamos en el Perú Pariacaca, y si no se aguarda á tiempo que las nieves sean derretidas, es imposible, so pena de quedarse helados. Comiénzase á pasar casi á mediado Noviembre, y dende en adelante hasta fin de Marzo, y pocos dias de Abril, porque luego se cierra con las nieves; yo la pasé á fin de Diciembre sin alguna nieve; tomase el camino desde Mendoza á Santiago, que son cincuenta leguas, y ándase en ocho dias por sus jornadas, todas despobladas, si no es la última; pasadas dos jornadas, que estamos ya á las vertientes de las faldas de la cordillera, encontramos á mano derecha el camino Real del Inga; dejelo á mano derecha antes de llegar á Salta siete ó ocho jornadas, y á la misma mano le hallé, el cual vamos siguiendo casi hasta Santiago de Chile; el camino no es malo, ni tiene despeñadero, ni es de mucha piedra; en las dormidas no faltan pastos para los caballos, ni leña; en hallando el camino del Inga vamos subiendo un valle arriba hasta nos poner al pie de la cordillera que habemos de doblar, antes de la cual, pocas leguas, no creo son cuatro, hay una fuente famosa que terná de largo más de treinta pasos, toda de yeso, por debajo de la cual pasa el nacimiento del rio de Mendoza.
Esta fuente Nuestro Señor allí la puso; será de ancho más de tres varas; fuí á verla de propósito, porque está del camino Real un tiro de arcabuz apartada, y como el rio no llevaba agua, no pasamos por ella. Puestos al pie de la cordillera, donde se hace noche al reparo de unos peñascos grandes, saliendo dellos, luego casi se comienza á subir la cordillera, que no tiene una legua de subida, no agria, antes arenosa y fofa, por las nieves que tienen quemada la tierra, las cuales derretidas y seca la tierra queda casi como arena muerta. Lo alto de la cordillera que encumbramos no tiene medio cuarto de legua de llano, por lo cual en llegando arriba y comenzando á abajar, todo es uno. Por muchas partes en este reino he atravesado esta cordillera, pero por ninguna es tan buena en tiempo de verano; en ivierno ya he dicho, por las nieves, no se camina. El bajar no es dificultoso ni malo, más de que es más larga la bajada que la subida; por este camino que voy siguiendo, de cuando en cuando, á trechos, damos en unas mesas llanas, como descansaderos, y como bajamos se va moderando el tiempo hasta llegar á la dormida, siete leguas buenas, que llaman El Camarico, pero no hallaréis de comer si no lo llevais.