Explore "El reconocimiento" by Félix María Samaniego on Textopian. Read with annotations and highlights.
Una abadesa, en Córdoba, ignoraba / que en su convento introducido estaba / bajo el velo sagrado / un mancebo, de monja disfrazado; / que el tunante dormía, / para estar más caliente, / cada noche con monja diferente, / y que ellas lo callaban / porque a todas sus fiestas agradaban, / de modo que era el gallo / de aquel santo y purísimo serrallo.
Las cosas más ocultas / mil veces las descubren las resultas / y esto acaeció con las cuitadas monjas, / porque, perdiendo el uso sus esponjas, / se fueron opilando / y de humor masculino el vientre hinchando.