Explore "Paternidad" by André Theuriet on Textopian. Read with annotations and highlights.
Preocupado por este incidente, siguió Delaberge muy pensativo el sendero indicado, separado del parque solamente por un seto vivo y un arroyuelo, por el que discurrían las aguas derivadas del Aubette. Por el otro lado subían hacia los bosques los anchurosos campos, plantados de centenos y de alfalfas, que mostraban solamente aquí y allá algunos claros, tierras pantanosas en que crecían tristísimas plantas acuáticas. Toda la extensa llanura se iba adormeciendo, como mecida por el monótono canto de los grillos. Solamente, en medio de ese rumoreo adormecedor, lanzaban de vez en cuando al aire sus agudos chillidos algunos pequeños mochuelos que volaban de rama en rama e iban a posarse finalmente en las medio desnudas de un viejísimo roble. Los salvajes gritos de los mochuelos, el murmullo intermitente de las aguas y el vespertino canto de los insectos, añadían todavía mayor tristeza a la impresión de soledad que oprimía el corazón de Francisco.
Desde que las confidencias de la señora Liénard habían derribado sus castillos en el aire sentíase dolorosamente desencantado. El hondo malestar que le hacía sufrir antes de su visita a Rosalinda, y que sus quiméricas esperanzas habían por un momento disipado, de nuevo apoderábase de su espíritu, ahora que ya la señora Camila, sin saberlo ella, había disipado sus caros ensueños. Esta mortificante decepción se le aparecía como un anillo más de la cadena de hechos dolorosos que iban sucediéndose desde su llegada a Val-Clavin.