Explore "El Síncope Blanco" by Horacio Quiroga on Textopian. Read with annotations and highlights.
Yo estaba dispuesto a cualquier cosa; pero no a que me dieran cloroformo.
Soy de una familia en la que las enfermedades del corazón se han sucedido de padres a hijos con lúgubre persistencia. Algunos han escapado -cuentan en mi familia- y según el cirujano que debía operarme, yo gozaba de ese privilegio. Lo cierto es que él y sus colegas me examinaron a conciencia, siendo su opinión unánime que mi corazón podía darse por bueno a carta cabal, tan bueno como mi hígado y mis riñones. No quedaba en consecuencia sino dejarme aplicar la careta, y confiar mis sagradas entrañas al bisturí.