Explore "Motivos de Proteo" by Rafael Barrett on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aunque quisiera, no podría ocuparme hoy de otra cosa que de Motivos de Proteo, / el hermoso libro que acaba de publicar en Montevideo José Enrique Rodó, / y que se ha enseñoreado de mi espíritu, obligándome a comunicar a los / demás mi admiración y mi entusiasmo. Temo que Rodó, a pesar de su Ariel, / no sea conocido en el Paraguay, donde circulan muchas sandeces / europeas, sólo por ser europeas, mientras se ignora tal vez lo mejor de / la actual literatura sudamericana. Aquí se canturrea todavía a Núñez de / Arce, y no se ha saboreado al argentino Almafuerte. Piensen que se trata / ahora del primer crítico continental. No pierdan la ocasión de / enriquecer su inteligencia y sobre todo sus sentimientos y su carácter.
Porque no es el crítico y el psicólogo quien únicamente les habla desde las páginas del Proteo; / es también el poeta y el moralista. He aquí a un profesor que, empapado / de cultura clásica, no se satisface con dar su verbo la luminosa / armonía del arte helénico; he aquí a un curioso que, al tanto de las / nerviosidades de los modernos estilos, no se contenta con lograr en el / suyo una elasticidad y una precisión siempre jóvenes; he aquí por fin a / un filósofo que, penetrado de la gran corriente antideterminista / contemporánea, a cuya cabeza están los Bergson y los James, no se reduce / a mostrar cómo la ciencia se limita por sí propia, y cómo ha llegado el / momento de restituir a las energías de la vida su específica libertad y / su sentido trascendente, sino que, dueño absoluto de su razón y de su / fantasía, las endereza a extraer de tantos dones una regla preciosa de / conducta, una disciplina heroica de autoemancipación para todos / nosotros. Rodó, educado en dilettante, ha preferido ser un / apóstol intelectual; su lenguaje está impregnado de simpatía profunda y / de unción laica; su obra serena y poderosa es un canto a la esperanza, / un llamamiento a la voluntad, un recuerdo de que es posible, por / abatidos que estemos, resucitar y regenerarnos; de que en el fondo de / nuestra misma alma duerme el Mesías que ha de salvarla. Rodó, que quizá / no cree en Dios, cree en el hombre; pero no esperen encontrar, en el / libro que les brindo, egoísmo alguno; lo que hallarán será una doctrina / tan austera y tan alta como la que pudiera ofrecer la más pura de las / religiones.