Explore "La Divina comedia" by Dante Alighieri on Textopian. Read with annotations and highlights.
Me atormentaba la sed natural, que no se sacia nunca sino con aquella agua que pidió como gracia la joven samaritana; excitábame la prisa de seguir a mi jefe por el obstruído sendero, y me afligía el espectáculo del justo castigo. En esto, según refiere Lucas que se apareció Cristo a dos hombres en el camino, después de haber salido del sepulcro, así se nos apareció una sombra, que venía en pos de nosotros mirando a sus plantas las almas tendidas: aun no habíamos reparado en ella, cuando nos dirigió la palabra diciéndonos: -Hermanos míos, la paz de Dios sea con vosotros.
Nos volvimos presurosamente, y Virgilio le hizo la demostración que convenía a aquel saludo. Después le dijo: -¡Que en el concilio bienaventurado te admita en paz el tribunal de verdad que me relega a un destierro perpetuo!