Explore "La Divina comedia" by Dante Alighieri on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mi maestro avanzó por un estrecho sendero, entre los muros de la ciudad y las tumbas de los condenados, y yo seguí tras él.
-¡Oh suma virtud-exclamé-que me conduces a tu placer por los círculos impíos! Háblame y satisface mis deseos. ¿Podré ver la gente que yace en esos sepulcros? Todas las losas están levantadas, y no hay nadie que vigile.