Canción oriental

Canción oriental de Federico García Lorca (1927)

"Canción oriental" desarrolla, a través de una serie de imágenes sobre la granada abierta, un despliegue de metáforas frutales que enlazan lo vegetal con lo humano y lo cósmico. El poema abre comparando la granada olorosa con un cielo cristalizado, cuyos granos son estrellas y cuyos velos son ocasos, un cielo seco y comprimido por la garra de los años. Luego la granada se convierte en un seno viejo y apergaminado, cuyo pezón se hizo estrella para iluminar el campo. Es también colmena diminuta con panal ensangrentado, formada por abejas con bocas de mujeres, que al estallar ríe con púrpuras de mil labios. La granada es corazón que late sobre el sembrado, desdeñoso, donde no pican los pájaros; corazón duro por fuera como el humano, pero que da a quien lo traspasa olor y sangre de mayo. Es el tesoro del viejo gnomo del prado, aquel que habló con niña Rosa en el bosque solitario, el de la blanca barba y el traje colorado; tesoro que aún guardan las verdes hojas del árbol, arca de piedras preciosas en entraña de oro vago. A partir de aquí el poema enumera otros frutos y su sentido simbólico: la espiga es el pan, Cristo cuajado en vida y muerte; el olivo es la firmeza de la fuerza y el trabajo; la manzana es lo carnal, fruta esfinge del pecado, gota de siglos que guarda el contacto de Satanás; la naranja es la tristeza del azahar profanado, que se torna fuego y oro lo que antes fue puro y blanco; las vides son la lujuria que se cuaja en el verano, de las que la iglesia saca, con bendición, licor santo; las castañas son la paz del hogar, cosas de antaño, crepitar de leños viejos, peregrinos descarriados; la bellota es la serena poesía de lo rancio, y el membrillo de oro débil, la limpieza de lo sano. Vuelve entonces la voz poética a la granada, proclamando que es la sangre: sangre del cielo sagrado, sangre de la tierra herida por la aguja del regato, sangre del viento que viene del rudo monte arañado, sangre de la mar tranquila, sangre del dormido lago. La granada es la prehistoria de la sangre que llevamos, la idea de sangre encerrada en glóbulo duro y agrio, que tiene una vaga forma de corazón y de cráneo. El poema culmina en una exclamación a la granada abierta, llama sobre el árbol, hermana en carne de Venus, risa del huerto oreado, cercada por las mariposas que la creen sol parado, mientras los gusanos huyen de ella por miedo de quemarse, porque es luz de la vida, hembra de las frutas, claro lucero de la floresta del arroyo enamorado. Cierra con el deseo del hablante lírico de ser como ella, fruta hecha toda pasión sobre el campo.

By Federico García Lorca · First published 1927 · Genre: Poetry, Modernism, Symbolism · 687 palabras

Primeras líneas

_1920_

Es la granada olorosa / Un cielo cristalizado. / (Cada grano es una estrella / Cada velo es un ocaso) / Cielo seco y comprimido / Por la garra de los años.

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Etiquetas

granada · frutas · sangre · corazón · luz · pasión · sensualidad · erotismo · metáfora · simbolismo · lírica · vida

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