Rima LXXII

Rima LXXII de Gustavo Adolfo Bécquer (1871)

La Rima LXXII de Gustavo Adolfo Bécquer presenta una reflexión lírica sobre los grandes valores que los seres humanos persiguen a lo largo de su vida: el amor, la gloria y la libertad. A través de una estructura dialogada y de imágenes sensoriales de gran plasticidad, el poema plantea una jerarquía existencial en la que el yo poético ya ha tomado sus decisiones vitales y se sitúa al margen de quienes aún buscan esos bienes. El poema se organiza en torno a una escena alegórica en la que unos barqueros navegan cantando y ofrecen al hablante poético la posibilidad de embarcarse. Cada una de las estrofas iniciales presenta uno de los tres grandes ideales humanos mediante una enumeración de imágenes que los define y valora. Las ondas tienen armonía, las violetas tienen perfume, la noche tiene sus brumas plateadas y el día tiene luz y oro, pero el yo poético afirma poseer algo superior a todo eso: el Amor. Esta primera estrofa establece desde el principio la superioridad sentimental del hablante frente a las bellezas naturales y materiales del mundo. La segunda estrofa aborda la Gloria, descrita como una embriaguez dulce, una nube radiosa, una ola de envidia que besa los pies del glorioso y una isla de sueños donde el alma ansiosa reposa. La Gloria aparece, pues, como algo seductor y etéreo, un estado de exaltación colectiva que envuelve al individuo pero que también lo aísla en una especie de fantasía compartida. No se condena explícitamente, pero la comparación con el sueño y la embriaguez sugiere su carácter ilusorio y transitorio. La tercera estrofa introduce una inflexión más crítica. El tesoro se compara con un ascua encendida, algo que quema y consume, y la vanidad se define como una sombra que huye, siempre inalcanzable. El hablante concluye que tanto la gloria como el oro son mentira, y que lo único verdadero es la Libertad. Esta afirmación eleva la libertad al rango de valor supremo entre los bienes materiales y sociales, en contraste con el Amor, que había sido presentado como algo ya poseído y vivido. La escena de los barqueros funciona como marco narrativo y alegórico del conjunto. Los barqueros cantan y reman, representando a quienes aún están en busca de esos ideales, navegando por las aguas de la vida hacia el amor, la gloria o la libertad. Su pregunta —¿Te embarcas?— interpela directamente al yo poético, invitándolo a sumarse a esa travesía universal. La respuesta del hablante es la clave de todo el poema: él ya se embarcó hace tiempo y aún tiene la ropa tendida a secar en la playa. Esta imagen final, de gran sencillez aparente y profunda carga simbólica, indica que el hablante ya vivió esa experiencia, que ya cruzó esas aguas y regresó, o que sigue en ese proceso de secarse, de recuperarse, de integrar lo vivido. La imagen de la ropa tendida en la playa admite varias interpretaciones. Puede aludir a que el hablante ya conoció el amor y sus consecuencias, que se mojó en esas aguas y ahora se recupera o espera. Puede también sugerir una actitud irónica y desengañada, la de alguien que ya no necesita subirse a ningún barco porque su experiencia vital ya está hecha. En cualquier caso, la respuesta distancia al yo poético de los barqueros con una sonrisa, un gesto que combina la melancolía con la serenidad de quien ha vivido intensamente. La Rima LXXII se inscribe dentro del universo becqueriano caracterizado por la tensión entre el ideal y la realidad, entre la aspiración romántica y el desengaño. Aquí, sin embargo, el tono no es de desolación sino de una cierta paz irónica. El poema celebra el Amor y la Libertad como verdades auténticas frente a la vanidad de la gloria y la riqueza, pero lo hace desde una posición de quien ya ha navegado y conoce tanto la belleza como el precio de esas travesías.

By Gustavo Adolfo Bécquer · First published 1871 · Genre: Poetry, Romanticism, Love Poetry · 157 palabras

Primeras líneas

Las ondas tienen vaga armonía: las violetas, suave olor; brumas de plata, la noche fría; luz y oro, el día; yo, algo mejor: yo tengo Amor .

Aura de aplausos, nube radiosa, ola de envidia que besa el pie, isla de sueños, donde reposa el alma ansiosa, dulce embriaguez la Gloria es.

Ascua encendida es el tesoro, sombra que huye la vanidad; todo es mentira: la gloria, el oro.

Lo que yo adoro sólo es verdad: la Libertad .

Géneros

Etiquetas

poesía · romanticismo · literatura española · siglo XIX · amor · desengaño · melancolía · muerte · soledad · existencia · sueño · misterio

Qué documenta esta página de Textopian

Rima LXXII figura en Textopian como poema de Gustavo Adolfo Bécquer, con fecha de 1871 d. C.

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