Explore "El escritor y sus fantasmas" by Ernesto Sábato on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando todavía el hombre era una integridad y no un patético montón de miembros arrancados, la poesía y el pensamiento constituían una sola manifestación de su espíritu. Como dice Jaspers, desde la magia de las palabras rituales hasta la representación de los destinos humanos, desde las invocaciones a los dioses hasta sus plegarias, la filosofía impregnaba la expresión entera del ser humano. Y la primera filosofía, la primigenia indagación del cosmos, aquella aurora del conocimiento que se revela en los presocráticos, no era sino una bella y honda manifestación de la actividad poética.
La rebelión romántica constituyó una reaproximación al mito. El genio protorromántico de Vico ya vio claro lo que todavía mucho tiempo después otros pensadores no alcanzaron a comprender. Y es en buena medida por obra de su pensamiento que se inicia esa revaloración que Freud-Jung harán culminar en nuestros días con la paradójica cooperación de Lévy-Bruhl; porque en la obra de este etnólogo, a medida que se desarrolla, se verifica la vanidad de cualquier intento de racionalización total del hombre. Comenzada para demostrar el paso de la mentalidad «primitiva» a la conciencia «positiva», concluirá varias décadas más tarde con la dramática confesión de su derrota, cuando el sabio debe por fin reconocer que no hay tal mentalidad «primitiva» o «prelógica», como estado inferior del hombre, sino una coexistencia de los dos planos, en cualquier época y cultura.