Explore "Tiempos recios" by Mario Vargas Llosa on Textopian. Read with annotations and highlights.
Despertó oscuro todavía. Eran las cuatro y media de la mañana en el reloj. Había dormido apenas tres horas y media, pues la noche anterior se había quedado preparando el equipaje hasta la una de la mañana. Ahí, en ese par de maletas y un pequeño maletín de mano, estaba todo lo que tenía en el mundo. Había regalado a la cocinera y al mayordomo la ropa anticuada, muchas corbatas y zapatos, pañuelos y calzoncillos, y prendas todavía nuevas que no tenía ya dónde meter. Había cancelado el alquiler de la casa, que los dueños vendrían a recuperar al mediodía. Estuvieron ayer aquí, echando una última ojeada al departamento, y comprobaron que se lo devolvía en mejores condiciones que lo alquiló, pues lo había hecho pintar y les dejaba de regalo los muebles que había comprado.
Había sacado todos los ahorros del banco y los tenía en cheques de viajero, que podría cambiar en divisas en México. Antes de ir al aeropuerto a tomar el avión, pasaría por el Banco Popular a cerrar definitivamente la última cuenta, donde le quedaba ya muy poco dinero.