Explore "El Danubio" by Claudio Magris on Textopian. Read with annotations and highlights.
La baronesita María Vetsera no amaba la música de Wagner y llegaba a decir que no podía soportarla; cuando la Ópera de Viena inauguró con El oro del Rin, el 11 de septiembre de 1888, un ciclo de representaciones wagnerianas, su aversión por Wagner le proporcionó el pretexto para no ir al teatro junto con su madre y su hermana y citarse en secreto, mientras ellas escuchaban cómo el enano Alberico maldecía el amor por ansia de oro, con el archiduque Rodolfo de Habsburgo, el príncipe heredero del viejo imperio, al que había conocido pocas semanas antes. Salía de casa, subía, precisamente en esta esquina de la Marokkanergasse, al fiacre que la esperaba por orden del archiduque y se dirigía al Burg imperial, donde un criado la hacía pasar ante el centinela y la conducía a las habitaciones del heredero del trono. A las nueve estaba de nuevo en casa, para recibir a su madre y su hermana que regresaban del teatro.
La tragedia de Mayerling, la misteriosa muerte de Rodolfo de Habsburgo y de María Vetsera en el pabellón de caza el 30 de enero de 1889, es una triste fábula que impresionó durante un siglo a la fantasía popular, inspirando auténtica piedad y alimentando un culto heroico-sentimental por el suicidio de amor, sugiriendo novelas en tecnicolor e hipótesis de tenebrosas intrigas alentadas por la razón de Estado. Esa tragedia es la pobre y tierna historia de uno de esos equívocos que, por algún obstáculo banal y fatal, hacen descarrilar la vida de su recorrido cotidiano y la precipitan en el énfasis de la destrucción.