Explore "Las antinomias de Antonio Gramsci" by Perry Anderson on Textopian. Read with annotations and highlights.
Tres versiones diferentes de las relaciones entre los conceptos clave de Gramsci se disciernen simultáneamente en sus Cuadernos de la cárcel, una vez desplazada la problemática de la hegemonía desde las alianzas del proletariado en Oriente hacia las estructuras del poder burgués en Occidente. Se verá cómo cada una de ellas corresponde a un problema fundamental para el análisis marxista del Estado burgués, sin suministrar una respuesta adecuada a ello: la variación entre las versiones es, precisamente, el síntoma descifrable del conocimiento por Gramsci de la aporía de sus soluciones. Por supuesto, para indicar los límites de los axiomas de Gramsci, se necesita algo más que una demostración filológica de su falta de coherencia interna. Por breves que sean, se sugerirán algunas valoraciones políticas de su correspondencia externa con la naturaleza de los Estados contemporáneos burgueses en Occidente.
Al mismo tiempo, sin embargo, estas permanecerán dentro de los límites del propio sistema de categorías de Gramsci. La cuestión de si este último proporciona, de hecho, el mejor punto de partida para un análisis científico de las estructuras del poder capitalista hoy no va a ser prejuzgada. En particular, las oposiciones binarias de «Estado y sociedad civil» y «coerción y consentimiento» se respetarán como los elementos centrales del discurso de Gramsci; es su aplicación en su marxismo, más que su función, la que debe ser revisada. No se examinarán aquí las dificultades de cualquier teoría demasiado dualista del poder de clase burgués. Es evidente, en efecto, que todo el terreno de necesidades económicas directas, a que están sometidas las clases explotadas dentro del capitalismo, no pueden ser clasificadas inmediatamente dentro de cualquiera de las categorías políticas de coerción o consentimiento -fuerza armada o persuasión cultural. De manera similar, una dicotomía formal entre Estado y sociedad civil, por más necesaria que sea como instrumento preliminar, no puede por sí misma dar un conocimiento específico de las complejas relaciones entre las diferentes instituciones de una formación social capitalista (algunas de las cuales ocupan típicamente posiciones inmediatas en los límites entre las dos). Es posible que las alternativas analíticas con que Gramsci estuvo más implicado necesiten, de hecho, ser reconceptualizadas dentro de un nuevo orden de categorías, fuera de sus confines duales. Sin embargo, estos problemas caen fuera del terreno de un comentario textual. Para nuestros propósitos aquí, bastará permanecer en el campo de la propia investigación de Gramsci -todavía hoy la de un pionero.