Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 2" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
El 26 de diciembre del 63 Labastida, arzobispo de México, Clemente de Jesús Murguía, arzobispo de Michoacán, el arzobispo de Guadalajara y los obispos de San Luis Potosí y Oaxaca, en suma la alta jerarquía de la Iglesia católica mexicana, que regresó del destierro "por defender la fe católica", le exigen a los dos corregentes, Salas y Almonte, que la Iglesia recobre el poder económico y social previo a las Leyes de Reforma. Suman un escrito en el mismo sentido de los obispos de León, Tamaulipas y Tulancingo. Se quejan de que todos los problemas relativos a la Iglesia están igual que cuando los desterraron porque el gobierno imperial no ha cumplido sus compromisos.
El 3 de enero del 64 el comisario extraordinario de Hacienda Budin le escribe al general Bazaine: "Me fue remitida una copia del acta de excomunión. No he sabido que este documento haya circulado en la ciudad [. ]. Era necesario bajar la cabeza y resignarse ante las maquinaciones de los prelados, o bien romper esta resistencia tan francamente declarada. Es este último partido el que he aconsejado y ha sido acogido con el mayor apresuramiento por la Regencia [. ]. Ha habido unanimidad en el Consejo de Ministros [. ]. He sabido esta mañana que el Arzobispo, asustado de este vigor, no había dormido en su palacio [. ]. El Ayuntamiento, con excepción de cinco miembros, ha presentado su dimisión [. ]. A pesar de estos acontecimientos, la ciudad está perfectamente tranquila".