Explore "El americano tranquilo" by Graham Greene on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ninguno de los dos lo mencionó cuando nos despertamos la mañana después de su muerte. Phuong se había levantado antes de que yo estuviera totalmente despierto y había preparado nuestro té. Uno no tiene celos de los muertos, y me parecía fácil aquella mañana volver a nuestra antigua vida juntos.
-¿Te quedarás esta noche? -le pregunté a Phuong, de la forma más despreocupada que pude, mientras me comía los croissants.