Explore "El tercer hombre" by Graham Greene on Textopian. Read with annotations and highlights.
«Anna estaba en el teatro», me contó Martins, para la función del domingo por la tarde. Tuve que aguantar por segunda vez toda aquella triste comedia sobre un compositor de mediana edad y una muchacha enamorada de él y una esposa comprensiva -terriblemente comprensiva. Anna la hacía muy mal; ni en sus mejores momentos era una buena actriz. La vi después en su camerino, pero estaba muy agitada. Creo que pensaba que yo iba a intentar hacer algo con ella y no tenía ninguna gana. Le dije que Harry vi; vía: pensé que se sentiría feliz y que yo odiaría ver lo contenta que estaba, pero se sentó frente al espejo donde se maquillaba y dejó que las lágrimas rodaran por sus mejillas cubiertas de crema, y la verdad es que entonces hubiera preferido verla contenta. Tenía un aspecto espantoso y yo la quería. Luego, le conté mí entrevista con Harry, pero realmente no me hizo mucho caso, porque cuando terminé me dijo:
"Ojalá estuviera muerto".