Explore "Los muros de agua" by José Revueltas on Textopian. Read with annotations and highlights.
¿A qué lugar podría ser? El reloj amarillo, de la torre, los árboles, aparecieron como un rompecabezas, como un haz de tarjetas, desarticuladas, y luego todo quedó oscuro, impenetrable y silencioso dentro del carro, cuya puerta sonó con ruido de cadenas. Más tarde ya no eran sino los edificios de la ciudad, entrevistos por la estrecha claraboya; edificios de erigida ceniza, rectos, unitarios, pues ya no había esquinas y todo se había tornado un muro, una calle sola y larga, cargada de infinito.
¿A dónde? ¿Con qué rumbo? ¡Si al menos pudieran adivinarse el sentido, la orientación. ! Pero el carro iba de izquierda a derecha; parecía, luego, tornar sobre sus propios pasos, como rectificando, y después continuaba en su vértigo, ciego, carente de certeza, desgobernado y sin propósitos, como un carro de la noche, que caminara sin fin. ¿A dónde? ¿A qué destino?