Explore "Pueblo en vilo" by Luis González y González on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los primeros años del siglo XX no fueron buenos. En 1902 se inició una época de sequía que sacrificó más de la mitad del ganado. Sin embargo, a ningún ganadero se le ocurrió abandonar el negocio de la ganadería. En los últimos años del siglo anterior había muchos vendedores de tierras; en los comienzos del presente siglo varios querían comprar terrenos, pero casi nadie estaba dispuesto a vender. El valor de la propiedad rústica subió. En 1902 se dijo que don José Martínez acababa de comprar el rancho de Auchen casi regalado, pues había dado por él únicamente 10000 pesos. Cuarenta años antes la misma finca había valido 2000 pesos, precio que entonces se estimó altísimo.[27] Por otra parte, don José Martínez fue un comprador afortunado, no sólo por haber comprado barato, sino por haber conseguido vendedor. Además, con la entrada del siglo, la muerte se olvidó de las personas. En el pueblo de San José murieron 28 el último año de la centuria pasada; nueve el primer año de la nueva, y cinco en 1902. También mejoraron con ese advenimiento las relaciones personales. Hubo menos riñas y robos. En el quinquenio 1901-1905 sólo se registraron dos homicidios.[28]
Al pueblo seguían llegando inmigrantes. Muy pocos de las rancherías de su jurisdicción; entre ellos, don Isidro Martínez, condueño del Saucito. Otros llegaron de más allá: de Sahuayo el ganadero Faustino Villanueva, después de desposar una hija de don Gregorio González. Eran de Zináparo los alfareros Salomé Barriga y Mateo Zavala, más sus mujeres e hijos; de la Manzanilla, el zapatero don Carmen Berbera y familia, y del Valle, uno de los ricos de ese pueblo, seguido por sus hermanos: en 1902 se establecen en San José don Herculano Zepeda y la numerosa prole de su primer matrimonio.[29]