Explore "Ulises criollo" by José Vasconcelos on Textopian. Read with annotations and highlights.
Durante mucho tiempo, el tono social lo dio Piedras Negras. Nuestra superioridad era notoria en el refinamiento de las maneras y el brillo de las fiestas patrióticas, carnavales y batallas de flores en primavera. Pero, gradualmente, Eagle Pass adelantaba. Casi de la noche a la mañana se erguían edificios de cuatro y cinco pisos, se asfaltaban avenidas. Entre tanto, Piedras Negras entregábase a las conmemoraciones y holgorios sobre el basurero de las calles y las ruinas de una construcción urbana elemental. Inseguros del mañana, olvidados del ayer, los nuestros derrochaban con desprecio de la previsión, indiferentes aun al aseo. En cambio, Eagle Pass se pulía y hermoseaba tal y como las bellas rubias que recorrían nuestras calles abandonadas, manejando ellas mismas las riendas del caballo de sus buggies de luciente barniz. Y empezó a estar de moda vestirse en las tiendas del otro lado. Resultaba también más económico que encargar las ropas a México. Y a medida que las mesas de comidas de la Plaza del Cabrito se iban quedando solas, en Eagle Pass se abrían restaurantes de manteles albos y vajillas plateadas.
El Citlaltépetl, por José María Velasco