Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 1" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
Prosiguiendo la ofensiva que se inició con la ruptura del cerco de la Ciudad de México, Leonardo Márquez ocupa Morelia el 27 de abril desalojando a Epitacio Huerta. El 15 de mayo Guadalajara se viste de fiesta para celebrar el triunfo de Márquez en Tacubaya. Un diario conservador da idea de la movilización: "Llegó Su Excelencia con las comisiones hasta el arco de San Francisco: bajaron todos de los coches y se incorporaron con las corporaciones, empleados, etc., que esperaban allí, y a pie caminaron, pasando por bajo el magnífico arco de triunfo colocado en la misma calle. Allí, una comisión de cuatro niñas lujosamente vestidas [. ] le presentó una corona de laurel de oro puro, hábilmente cincelada, la cual le fue puesta sobre las sienes, diciendo: El valor conquista los laureles; y otra niña le prendió en la casaca una cruz de oro con una corona de lo mismo, en la extremidad superior, diciendo: La Cruz inspira el valor [. ]. El Ayuntamiento se acercó a presentarle un bastón con borlas negras y puño de oro cincelado, con un cerco de brillantes y un topacio en el centro, con estos motes en hermosas letras góticas: La ciudad de Guadalajara, al Exmo. señor general don Leonardo Márquez, vencedor en Tacubaya. 1859 [. ] continuó la comitiva en medio de una lluvia de flores, coronas y de versos arrojados por los balcones [. ]. Se cantó en seguida un solemne Te Deum, en medio de una concurrencia numerosísima que llenaba las anchas naves de la catedral".
Santos Degollado envía a Zaragoza a Guanajuato, deja a cargo de las tropas de Jalisco a Leandro Valle. En esos momentos los liberales controlan el norte, el Golfo y el Pacífico, con la excepción de San Blas, pero el territorio y las fuerzas han disminuido notablemente. Los conservadores desde la Ciudad de México llegan por el norte a San Luis Potosí, por el occidente hasta Jalisco y Tepic y por el oriente hacia Puebla. Después de los terribles momentos iniciales de febrero del 58, es el peor momento de la guerra para los constitucionalistas.