Explore "Lenin" by Leon Trotsky on Textopian. Read with annotations and highlights.
«Todas las familias felices se parecen -dice Tolstoi-, cada familia, desgraciadamente, es desdichada a su manera». La familia Ulianov, durante casi veintitrés años, conoció una vida dichosa y se pareció a otras familias donde reinaban la armonía y la prosperidad. En 1886 recibió el primer golpe: la muerte del padre. Pero una desgracia nunca viene sola. Pronto, a la primera, siguieron otras: la ejecución de Alejandro y el arresto de Ana Y muchas más sucederían. Desde entonces, parientes y extraños comenzaron a considerar que la familia Ulianov era una familia desdichada Y, efectivamente, fue desgraciada, aunque sólo a su manera.
Cuando Ilya Nikolaievich alcanzó los veinticinco años de servicio, el ministerio le acordó tan sólo uno de servicio suplementario, y no cinco como se otorgaban a la mayoría de los altos funcionarios. Ilya Nikolaievich vio, con amargura, cómo se desconocían sus méritos. Al emitir la hipótesis de que el padre habría sido «humillado» por el empeño excesivo con que se dedicaba a la instrucción pública, Elisarova se adelanta demasiado: el ministro que se negó a retener a Ulianov por cinco años todavía, era Saburov, «el liberal» que representó, en 1880, «la dictadura del corazón» en el dominio de la instrucción pública. Es asimismo posible que Saburov, deseando renovar el personal, haya comenzado por eliminar a los rutinarios eméritos y que Ilya Nikolaievich, por una inadvertencia ministerial, haya sido comprendido en esta categoría. No obstante, Saburov mismo fue pronto destituido, lo mismo que su jefe Loris-Melikov, y el sucesor de Saburov, que examinó el asunto, mantuvo a Ulianov en servicio por cinco años más. Es indudable, en cualquier caso, que Ilya Nikolaievich soportó penosamente estas inesperadas tribulaciones. Su jubilación prematura amenazaba no sólo arrancarle de su trabajo habitual, sino también causar dificultades materiales a la familia.