Explore "Vida y destino" by Vasili Grossman on Textopian. Read with annotations and highlights.
En la acería Octubre Rojo, inmersa en la penumbra, hombres enfundados en chaquetones acolchados iban y venían, retumbaban los disparos, se encendían llamaradas, y no se sabía si era polvo o niebla lo que flotaba en el aire.
El general Guriev, comandante de la división, había instalado los puestos de mando de los regimientos en el interior de los hornos. Krímov tenía la sensación de que la gente que había en esos hornos -hornos que hasta hace poco habían fundido acero- eran especiales; ellos mismos tenían el corazón de acero.