Explore "Vida y destino" by Vasili Grossman on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al día siguiente Krímov fue a la fábrica Barricada donde estaba acantonada la división de fusileros siberianos del coronel Gúrtiev. Cada día sentía acrecentar sus dudas acerca de la utilidad de sus conferencias. A veces tenía la impresión de que le escuchaban por gentileza, como hacen los no creyentes ante los sermones de un viejo sacerdote. A decir verdad, se alegraban de su llegada. Pero comprendía que se alegraban desde el punto de vista humano y no por sus discursos. Se había convertido en uno de esos instructores políticos que se ocupan de tareas burocráticas, parlotean y estorban a quienes combaten. Los únicos funcionarios políticos que continuaban en su sitio eran los que no hacían preguntas, los que no se enfrascaban en largos informes y partes, los que no se dedicaban a la propaganda, sino que combatían.
Recordaba las clases de marxismo-leninismo que daba en la universidad, cuando él y su auditorio se sentían mortalmente aburridos al estudiar, como un catequismo, el breviario de la historia del Partido.