Explore "El poder y el delirio" by Enrique Krauze on Textopian. Read with annotations and highlights.
«Ganamos, hermano, este carajo no quería reconocerlo pero ganamos», exclamaba por teléfono desde Caracas mi amigo el exguerrillero venezolano Américo Martín.
Era la noche del 2 de diciembre de 2007 y acababan de anunciarse los resultados oficiales de la votación convocada por el presidente Hugo Chávez para reformar 69 artículos de la Constitución vigente, la misma que el propio régimen había elaborado y aprobado en 1999. Votar por el Sí habría significado, entre otras muchas cosas, otorgar a Hugo Chávez la posibilidad de la reelección indefinida y con ello el poder absoluto y vitalicio, consolidar un ejército paralelo bajo su mando directo, acotar severamente la propiedad privada, modificar la «geometría política» del país creando nuevas «provincias, territorios y ciudades federales», establecer un «poder popular» integrado por «comunidades y comunas» cuya legitimidad «no nace del sufragio ni de elección alguna».