Explore "El poder y el delirio" by Enrique Krauze on Textopian. Read with annotations and highlights.
El derrumbe paulatino de la democracia liberal a partir de ese momento eje de 1989 es uno de los grandes misterios de la Venezuela contemporánea. Un misterio y una tragedia. Y es que durante el periodo de 1959 a 1989 Venezuela tuvo el mérito mayor de ser, junto con Costa Rica y Colombia, el único país que mantuvo su régimen democrático. La transición venezolana se adelantó por casi veinte años a la portuguesa y la española. Ahora se dice fácil, pero el Pacto de Punto Fijo fue 17 años previo al de La Moncloa. En aquel entonces la mayoría de los países de la región padeció gobiernos antidemocráticos o francamente dictatoriales: Argentina, de 1963 a 1973, y luego los brutales regímenes de 1976 a 1983. Chile -el civilizado y republicano Chile, el país con mayor tradición civilizada de la región- sufrió el golpe de Pinochet y su larga dictadura (1973-1989). El no menos civilizado Uruguay toleró la bota militar de 1973 a 1984. En Brasil los militares se quedaron dos décadas: de 1964 a 1984. En Perú, un poco menos: de 1968 a 1975 (militarismo de izquierda) y de 1975 a 1980 (militarismo de derecha). También Ecuador padeció gobiernos militares en los sesenta y setenta. Paraguay vivía la larguísima dictadura de Stroessner, y Cuba, la casi eterna de Fidel Castro. Dejando a un lado a los países caribeños, al resto de los centroamericanos (salvo la siempre ejemplar Costa Rica) y al peculiar régimen mexicano (monocracia absoluta y sexenal de partido hegemónico que Mario Vargas Llosa denominó «la dictadura perfecta»), en Sudamérica solo Colombia (con su vieja y casi nunca interrumpida democracia) y Venezuela cruzaron meritoriamente las décadas de la segunda mitad del siglo XX siendo democracias.
En la misma colección, The Cambridge History of Latin America publicó «Democracy in Latin America since 1930», un estudio de otro género, escrito por los politólogos Jonathan Hartlyn y Arturo Valenzuela. Se trata de un análisis comparativo de la política latinoamericana basado en estadísticas y datos duros. Los autores discurrieron cuatro categorías de análisis: la vida constitucional, la vida partidista, la naturaleza de las elecciones y la experiencia democrática. En casi todas destacaba Venezuela.