Explore "El poder y el delirio" by Enrique Krauze on Textopian. Read with annotations and highlights.
En el bar del Tamanaco -que por el tráfico de la ciudad he adoptado como segunda casa- le pregunto a mi amigo Ibsen Martínez cómo era Rómulo Betancourt.
«Un caudillo civil, republicano. En una foto con Frondizi se le sale de su bolsillo la culata del revólver. Hablaba nasalmente -me dice Ibsen, y, como buen hombre de teatro comienza a imitarlo-: "Conggggciudadanos", siempre comenzaba sus discursos así». A Betancourt, al parecer, le gustaban las palabras redundantes y hacía chistes con ello: decía «obsoleto» y «periclitado», «obsolescencia planificada», «castrocomunismo» y se refería a los «sicofantes» de Castro.