Explore "El poder y el delirio" by Enrique Krauze on Textopian. Read with annotations and highlights.
Visito al rabino Pynchas Brener en la sede de la Unión Israelita, una casa amplia, llena de puertas esclusas, interfonos y vigilantes. Nacido en Polonia en 1931, autor de numerosos libros, siguió la ruta latinoamericana abierta por su padre, que hasta 1963 fue gran rabino del Perú. Hombre moderno y tradicional, en su oficina los libros canónicos comparten espacio con las más recientes publicaciones de política internacional. Después de ofrecerme té y galletas, me refiere los allanamientos policiacos (el último había ocurrido justo antes de la votación) de que ha sido objeto el Colegio y Centro Social, Cultural y Deportivo Hebraico de la comunidad judía de Caracas bajo la excusa, completamente falsa, del acopio de armamento para conspirar contra el gobierno. «Nuestra población infantil y juvenil vive atemorizada». El tema lo aflige y preocupa: por más de cuatro décadas ha buscado tender puentes de comprensión con todos los grupos religiosos y civiles. Ahora siente que esos puentes se destruyen por obra de una discriminación racial y religiosa sin precedentes en el país. Me da cuenta de los cartones antisemitas en los diarios oficiales así como de las parrafadas negadoras del Holocausto y las continuas andanadas contra su persona y su comunidad que aparecen en La Hojilla. Dos días después de mi visita, pude ver a su conductor en YouTube advirtiendo a sus televidentes -con total impunidad y sin pruebas- que los judíos eran: los financistas de todo esto que está pasando [. ] a mí no me van a acusar de antisemita, he dicho desde hace tiempo que aquellos empresarios judíos que consideren que no están metidos en la conspiración lo digan [. ] pero están participando activamente en la conspiración con los medios de comunicación [. ] y mucho del movimiento estudiantil que está ahorita activado tiene que ver con el grupo.
Ante esta situación -lamenta Brener- un sector de la comunidad, quizás 25% de un total original de 15 000, ha decidido emigrar. (Esta actitud no es privativa de los judíos: llevados por un acoso distinto, no racial ni religioso sino social y económico, también muchos españoles y portugueses, llegados al país hace medio siglo, han estado emigrando).