Explore "El tirano de la aldea" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Conocidos ya sus principales instrumentos, hemos de ver ahora / cómo maneja algunos de ellos; y no todos, porque fuera ofender la / perspicacia del lector irle enumerando uno á uno cuantos recursos tiene / un secretario de esta calaña para hacer un buen agosto en el campo de / lo que pudiéramos llamar _trampas corrientes_ del oficio, después de / haber dicho que el ayuntamiento que le paga es sordo, mudo y ciego, y / que el pobre pueblo está amarrado á sus antojos como borrico á la noria.
Fijémonos, por ejemplo, en la época de quintas, que es, de todas las / del año, la más _socorrida_ para el secretario.