Explore "El tirano de la aldea" by José María de Pereda on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ahora bien, señores gobiernos (y perdonen ustedes la franqueza): son ustedes muy escrupulosos en averiguar á cada instante cómo piensan en política este ayuntamiento y el de más allá; y si hay informes de que no son _adictos_ sin condiciones á los hombres de la _situación_, se les sustituye ignominiosamente con otros que inspiren á ustedes mayor confianza. ¡Como si estos pobres baldragas supieran lo que son matices políticos, ni adhesiones, ni partidos! ¡Como si les interesara otra cosa que la lozanía de sus mieses y la seguridad de sus ahorros!
Si se tomaran ustedes el mismo afán por preguntar á sus delegados: -- ¿Qué tal por esos pueblos? ¿Se roba, se veja mucho á los pobres campesinos? ¿Queda todavía algún mal secretario sin grillete?