Read "México insurgente" by John Reed online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Al amanecer me despertó el ruido de los balazos y una corneta cascada tocando como loca. Juan Sánchez estaba parado frente al cuartel tocando diana; no sabía cuál toque era la diana, así que los tocó todos.
Patricio había lazado un novillo para el desayuno. El animal arrancó a la carrera hacia el desierto, dando brincos y bramando, con el caballo de Patricio galopando a su lado. El resto de la Tropa, sin que se les vieran más que los ojos por encima de los sarapes, se hincó con los rifles al hombro. ¡Estruendo! En aquel aire quieto, el ruido enorme de las armas subió trabajosamente. El novillo en fuga se sacudió de lado; sus chillidos nos llegaron débiles. ¡Estruendo! Cayó de bruces. Las patas le patalearon en el aire. El caballito de Patricio frenó con brusquedad, y su sarape ondeó como bandera. Justo entonces el sol enorme se levantó en cuerpo entero del oriente, derramando luz clara sobre el llano pelado como un mar. Pablo salió de la Casa Grande, apoyado en el hombro de su mujer. "Me voy a poner muy malo", gimió, ajustando la acción a la palabra. "Juan Reed montará mi caballo". Se metió a la diligencia, tomó débilmente la guitarra y cantó: "Me quedé al pie de un maguey verde; mi amor ingrato se fue con otro.