Explore "El nombre de la rosa" by Umberto Eco on Textopian. Read with annotations and highlights.
Donde, si tuviera que resumir las prodigiosas revelaciones que aquí se hacen, el título debería ser tan largo como el capítulo, lo cual va en contra de la costumbre.
Nos encontramos en el umbral de una habitación cuya forma era similar a la de las otras tres habitaciones ciegas heptagonales, y donde dominaba un fuerte olor a cerrado y a libros macerados por la humedad. La lámpara, que mi brazo mantenía elevada, iluminó primero la bóveda. Después la bajé y, a izquierda y derecha, la llama despidió vagos resplandores hacia los anaqueles lejanos, dispuestos a lo largo de las paredes. Por último, vimos, en el centro, una mesa, cubierta de pergaminos, y detrás de ella una figura sentada, que parecía esperarnos inmóvil en la oscuridad, suponiendo que aún estuviera viva. Antes, incluso, de que la luz iluminase su rostro, Guillermo habló.