Explore "El nombre de la rosa" by Umberto Eco on Textopian. Read with annotations and highlights.
Donde Guillermo induce primero a Salvatore y después al cillerero a que confiesen su pasado, Severino encuentra las lentes robadas, Nicola trae las nuevas y Guillermo, con seis ojos, se va a descifrar el manuscrito de Venancio.
Ya salíamos cuando entró Malaquías. Pareció contrariado por nuestra presencia, e hizo ademán de retirarse. Severino lo vio desde dentro y dijo: «¿Me buscabas? Es por. ». Se interrumpió y nos miró. Malaquías le hizo una seña, imperceptible, como para decirle: «Hablaremos después. ». Nosotros estábamos saliendo, él estaba entrando, los tres nos encontramos en el vano de la puerta. Malaquías dijo, de manera más bien redundante: