Explore "El nombre de la rosa" by Umberto Eco on Textopian. Read with annotations and highlights.
Donde Severino habla a Guillermo de un extraño libro y Guillermo habla a los legados de una extraña concepción del gobierno temporal.
Todavía arreciaba la disputa, cuando uno de los novicios que guardaban la puerta atravesó aquella confusión como quien cruza un campo castigado por el granizo y se acercó a Guillermo para decirle en voz baja que Severino quería hablarle con urgencia. Salimos al nártex, atestado de monjes curiosos que, a través de la maraña de gritos y ruidos, intentaban comprender lo que sucedía dentro. En primera fila vimos a Aymaro d'Alessandria, que nos recibió con su acostumbrada sonrisa burlona de conmiseración por la estupidez universal: