Explore "El ser y la nada" by Jean-Paul Sartre on Textopian. Read with annotations and highlights.
Para llegar a una descripción lo más completa posible del para-sí, habíamos escogido como hilo conductor el examen de las conductas negativas. En efecto: según habíamos visto, la posibilidad permanente del no-ser, fuera de nosotros y en nosotros mismos, condiciona las preguntas que podemos plantear y las respuestas que podemos darles. Pero nuestro primer objeto no era sólo develar las estructuras negativas del para-sí. En nuestra Introducción habíamos encontrado un problema, y este problema queríamos resolver: cuál es la relación original de la realidad humana con el ser de los fenómenos o ser-en-sí. Desde nuestra Introducción, en efecto, debimos rechazar la solución realista y la idealista. Nos parecía, a la vez, que el ser trascendente no podía actuar en modo alguno sobre la conciencia, y que la conciencia no podía «construir» lo trascendente objetivando elementos tomados de su subjetividad.
Comprendimos, en consecuencia, que la relación original con el ser no podía ser la relación externa que uniría dos sustancias primitivamente aisladas. «La relación entre las regiones de ser es un surgimiento primitivo -escribíamos- y que forma parte de la estructura misma de esos seres». Lo concreto se nos descubrió como la totalidad sintética de la cual tanto la conciencia como el fenómeno constituyen sólo articulaciones. Pero si bien, en cierto sentido, la conciencia considerada en su aislamiento es una abstracción; si bien los fenómenos -y aun el fenómeno de ser- son igualmente abstractos, en tanto que no pueden existir como fenómenos sin aparecer a una conciencia, el ser de los fenómenos, como en-sí que es lo que es, no podría ser considerado como una abstracción. Para ser, no necesita sino de sí mismo; no remite sino a sí mismo.