Explore "Utopía" by Tomás Moro on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los utópicos no hacen esclavos a los prisioneros de guerra -a menos de que la guerra la haya buscado el país enemigo -, ni a los hijos de los esclavos, ni a los extranjeros que vienen a Utopía, aunque sean esclavos en sus países. Sólo reducen a esclavitud a los naturales de su isla que merecen ese castigo por sus delitos, o a los que han sido condenados a muerte en las ciudades de otras tierras por los grandes crímenes que han cometido.
De este último género de esclavos tiene muchos, porque o les son vendidos por poco precio, o les son entregados graciosamente. Hacen trabajar constantemente a los esclavos y les ponen cadenas. Tratan más duramente a los indígenas, porque los utópicos juzgan que son más culpables y merecen un castigo mayor, ya que han sido enseñados a ser virtuosos por su excelente República y no han sabido guardarse de hacer mal. Tienen otra especie de esclavos: los ganapanes míseros y pobres de otras tierras que eligen de su propia voluntad ser esclavos en Utopía. A éstos trátanlos con bondad, casi como si fueran ciudadanos libres de la isla, sólo que les obligan a trabajar un poco más, ya que están acostumbrados a ello. Si alguno quiere partir -lo cual sucede muy pocas veces -, no le retienen contra su voluntad ni le dejan marcharse con las manos vacías.