Explore "Gerona" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al llegar a la calle de Cort-Real, vi allí casi en total ruina la casa donde se albergaban los míos. Unos vecinos me dijeron que el señor Nomdedeu y su hija estaban aposentados en la calle de la Neu; pero que no se sabía dónde habían ido a parar Siseta y sus hermanos. Contristado con tal noticia, fui en busca del doctor, y la primer persona que salió a mi encuentro fue la señora Sumta, encargándome que no hiciera ruido porque el señor dormía.
- Aquí encontrarás todos los papeles cambiados, Andresillo - me dijo - porque la señorita Josefina se ha puesto buena, y el amo está tan malo, que se morirá pronto si Dios no lo remedia.