Explore "Gerona" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
¿Dónde buscaremos a Siseta? ¿Dónde?. Siseta, gritábamos por todos lados, en las ruinas, en la puerta de las casas enteras, en las plazas, en las murallas, en las cortaduras, en los montones de escombros; pero ninguna voz conocida nos respondía. En diversos puntos de la ciudad, los franceses se ocupaban en tapar con tierra los hoyos donde habían sido arrojados los cadáveres, y miles de cuerpos desaparecían de la vista de los vivos para siempre. ¡Oh! - exclamaba yo con la mayor angustia -, ¡si estará ahí Siseta!
Hubiera querido escarbar con mis manos todas las fosas, por cerciorarme de que no yacía en ellas la persona perdida. Visitamos luego los hospitales, y en ninguno de ellos aparecieron tampoco Siseta ni sus hermanos: preguntamos de puerta en puerta a todos los conocidos, a los vecinos todos, y nadie nos dio razón ni noticia alguna. Pasando a Mercadal, lo recorrimos todo, y al volver, miré al fondo del río, por ver si entre sus turbias aguas se distinguía el cuerpo de Siseta.