Explore "La Segunda Casaca" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Juzgad ¡oh amigos!, de mi asombro, de mi anonadamiento. Largo rato estuve con el papel en las manos sin saber qué partido tomar, sin poder concretar mis ideas, sin resolverme a dar un paso, ni poder formar un juicio claro sobre aquel hecho. En mi cerebro bullía el caos. Ocupaba mi espíritu un miedo horroroso, un miedo cual nunca lo he tenido.
Pasé algún tiempo en dolorosa incertidumbre. Como si tuviera la conciencia de que mi cuerpo era una masa de apretada aunque suelta arena, que se iba a desmoronar al menor movimiento; no me atrevía a dar un paso ni a menear un dedo. Poco a poco fuime recobrando, empecé a discurrir; me esforcé en atenuar la gravedad del caso, y la curiosidad se abrió paso en mi espíritu. ¿Quién había traído aquella hoja amenazadora? El hombre que me escribía, mi camarada antaño, ¿por qué había ideado tan singular modo de comunicarse conmigo? ¿Era él realmente o algún chusco desocupado? Y quien quiera que fuese, ¿de qué medios se había valido para dirigirme tan atroz apercibimiento?