Explore "La Segunda Casaca" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Dijo, y siguió accionando en silencio durante un rato. Estaba desasosegado y colérico. La enorme desproporción entre su energía intelectual y su fuerza física, entre sus ideas y su posición, le ponían en aquel estado de frenesí, tan semejante a una monomanía furiosa.
- En algunas cosas tiene usted razón, Sr. D. Miguel - dije . No se castiga todo lo que debiera castigarse; pero si ese humor endiablado que usted tiene se ha de aplacar con la prisión y escarmiento de Salvador Monsalud, dese usted por curado. Hablaremos a Lozano de Torres. aunque sigo en mis trece, y sostengo que ese desgraciado no está en Madrid. Debe de haber error en esto.