Explore "Carlos VI en la Rápita" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Tetuán, mes de Adar.- Pienso que esto que escribo no tendrá lectores. Mi amigo ilustrísimo, el marqués de Beramendi, me ha dicho mutatis mutandis: «Desengañado Juan, si no quieres referir cosas de guerra, refiere cosas de paz; si te repugnan los asuntos públicos, ya sean militares, ya políticos, cuéntame los tuyos, que en muchos casos las historias de hombres aislados y sueltos cautivan más que las de tribus o naciones.
Con sinceridad lo digo: las aventuras de cualquier español voluntarioso, enamorado y poco sufrido, me saben a historia general más que las acartonadas narraciones de batallas, o de tumultos populares que alteran la tranquilidad de la Puerta del Sol y calles adyacentes». Esto me dijo en la última carta que de él recibí. ¿Cuándo? Paréceme que ha pasado un siglo. En derredor de mi memoria revolotean como palomitas mis recuerdos, queriendo volver al palomar abandonado. Pienso que llegó a mis manos la última carta del Marqués cuando acampábamos junto a la Aduana del Río Martín. Pasaron días y días sin que me entrasen ganas de seguir la senda literaria que mi amigo me marcaba, hasta que una mañana, sin saber de dónde venía tal impulso de mi movediza voluntad, me sentí historiador de mí mismo, y agarré el primer cálamo que en las judías estancias del Mellah encontré.