Explore "La Incógnita" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Prepárate para oír las versiones del drama ocurrido en el solar del polvorista, que así, según supe después, se llama el sitio donde apareció muerto nuestro amigo. No cuento todo lo que la fantasía popular nos regala, porque sería tarea interminable; te doy sólo las variantes que más aceptación tienen en los corrillos chismográficos, algunas corriendo con el crédito que le dan labios de reconocida autoridad en el arte de la maledicencia; otras desacreditadas, pero no por eso mal recibidas. La primera que te endilgaré es la que oí en la Peña de los Ingenieros, y se funda en datos suministrados por aquel viejo zorro de quien te hablé en una de mis cartas, ¿no te acuerdas?, el que me aseguró haber visto salir a Augusta de cierta casa, en la cual no debía de entrar con buenos fines. Roguele me dijese cuanto supiera, y por fin me designó la casa, aunque no podía hacerlo del piso. Es una de las del paseo de Santa Engracia, próxima al solar del polvorista. Del portal al vertedero, habrá unos sesenta pasos míos. Esta mañana hice mis pruebas topográficas sobre el terreno; pero te advierto que estas pesquisas son para mi uso particular, pues la primera condición que me puso el señor aquel para clarearse conmigo, fue que no había de llevar ningún dato a las diligencias judiciales.
Vale más que te dé un breve extracto de sus propias palabras: "Mire usted, amiguito, yo no quiero meterme en líos, ni delatar a nadie. Si se tratara de un asesinato por robo, yo sería el primero en ayudar a la justicia con los indicios que tengo; pero en una desgracia ocasionada por amores clandestinos, en una tragedia íntima, de estas cuyos factores son la pasión, los celos, el sentimiento exaltado de la dignidad y el honor, creo yo que no debe intervenir la acción de los ciudadanos.