Explore "Amadeo I" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ávida de referir sus cuitas, la infeliz mozuela me contó que, a poco de casarse, vio en su marido el más perverso animal de la Creación. Lo que llamamos luna de miel fue para Obdulia completa desilusión del matrimonio. Ella era delicada, sensible y de finísimo trato; él grosero, brutal, insaciable en la comida y otros apetitos. Al mes de casada pensó en divorciarse; habló con un abogado amigo suyo, y como este le dijera que en las leyes españolas no tenemos divorcio, dio en la idea de suicidarse, saltando de un brinco hacia las palmeras de Sión. Le faltó valor para el salto mortal: ni con fósforos, ni con braserillo, supo determinarse. Pensó acudir a mí; me buscó; dijéronle que yo vivía en magnífico arreglo con una tendera de la Concepción Jerónima. Acercose allá y le salió al encuentro una señora llamada Cabeza que quiso descabezarla. En tanto, Aquilino iba de mal en peor, agravando sus defectos. No le bastaba el oficio de afinador para sostener su casa y sus vicios. Dedicose a la compra, venta y alquiler de pianos, y tales desatinos hizo y en tales enredos se metió, que fue a caer en las mallas del Código penal.
"En mi casa - decía suspirando - no entraban más que procuradores y alguaciles. Yo no vivía; el apetito y el sueño me abandonaron; consuelo de mi angustia era el llanto, consuelo también un librito de poesías de Selgas que por las noches me calmaba los nervios, y aquellos versos de Espronceda: ¿Por qué volvéis a la memoria mía.? Hace unos meses vino a verme y a consolarme Celestina Tirado, que se metió a beata., no sé si lo sabes., y anda en trajines de religión. Díjome que en la iglesia hallaría mi remedio; que fuese a misa y a confesar, y que rezara mis tercios de rosario con devoción. Mi antigua señora la Marquesa de Navalcarazo me llamó para recomendarme el mismo medicamento de Celestina: Religión, misas, novenas, y pronunciar a toda hora el nombre de Jesús, que endulza el alma y la boca - más que con la miel y azúcar - con sólo sus cinco letras. ".